18 de noviembre de 2021
Causa Judicial
Interés General

Santa Fe: una mujer pasó 12 años en prisión al ser acusada de matar a su esposo y era inocente

Ella señala a su cuñado de haber perpetrado el asesinato.
Ella señala a su cuñado de haber perpetrado el asesinato.

María Antonia Gauna es una docente que fue condenada a prisión perpetua por el asesinato de su marido, pero después se comprobó su inocencia y ahora recibirá una indemnización de 7 millones de pesos argentinos, unos 69.753 dólares, por daños y perjuicios; tras pasar 12 años en la cárcel.

Este hecho ocurrió el 6 de febrero de 2005, cuando Gauna, malherida e inconsciente, fue encontrada semidesnuda y cubierta de sangre en el jardín de la casa que compartía con su marido, el productor agropecuario Omar Carlos Bartorelli, que estaba muerto junto a ella con 8 puñaladas.

Horas antes, la mujer había sido sorprendida por un hombre armado y encapuchado que maniató a la pareja y les exigía plata. Bartorelli había retirado dinero en efectivo del banco esa semana, pero ante la negativa, los obligó a tomar de un vaso y los golpeó, según reza un reporte de Infobae.

Gauna fue trasladada al hospital, pues presentaba heridas en sus muñecas, casi no se sostenía. Desde ese momento la mujer estuvo presa. Pese a que ella sostenía que el responsable del asesinato era un familiar de su marino, la justicia argentina apuntó a un “crimen pasional” y un supuesto intento de suicidio.

La mujer, oriunda de la provincia de Corrientes, fue condenada en el 2008 a cadena perpetua como autora del homicidio. Ella insistió en su inocencia, hasta que en 2016, la Corte Suprema provincial ordenó la revisión del caso.

La víctima quedó libre el 20 de diciembre del 2016, al determinarse que las heridas no podían ser autoinfligidas. “Gracias a las pericias científicas se comprobó que yo tenía los dos tendones cortados y era imposible que me lo hubiera hecho sola”, contó Gauna en declaraciones a la prena.

Ese punto fue clave para determinar su inocencia e incluso el riesgo al que estuvo expuesta. La mujer acusó a un cuñado de su esposo, al que identificó con el apodo “Pirulo”, que, asegura, “nunca fue investigado”.

Recientemente, el Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual 2 de Santa Fe dictaminó que el Estado provincial deberá resarcirla por daños y perjuicios con una indemnización por sentencia judicial absolutoria.

“La mujer fue privada de su libertad a consecuencia de resoluciones judiciales siendo declarada absuelta casi doce años después por encontrarla la Corte Suprema de Justicia inocente del delito por el que fuera condenada”, dijo el Tribunal.

Ahora la mujer empezó un trámite para que le permitan volver a su casa, recuperar sus bienes y ser reconocida como heredera de su esposo, lo cual no le fue permitido hasta el momento a pesar de la absolución.

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