La UCR volvió a mostrarse en territorio y esta vez dirigió un mensaje hacia la Casa Rosada, aunque todavía lejos de una confrontación abierta con Javier Milei. Las principales autoridades partidarias se reunieron en 9 de Julio, en el cruce de la Ruta Nacional 5 y la Provincial 65, para reclamar obras sobre uno de los corredores estratégicos bonaerenses.
La actividad reunió al titular del Comité Nacional, Leonel Chiarella, al presidente del Comité Provincia, Emiliano Balbín, y al jefe de la Convención bonaerense, Pablo Nicoletti. Allí anunciaron la presentación de un amparo judicial para que Nación informe qué medidas piensa adoptar sobre la Ruta 5 y avance con trabajos que calificaron como urgentes.
La movida exhibió una coordinación interna que el radicalismo no mostraba desde hacía tiempo. Atrás quedaron, al menos por ahora, las fuertes diferencias que atravesaron al partido durante las conducciones de Martín Lousteau a nivel nacional y Maximiliano Abad en territorio bonaerense.
Nicoletti aparece como uno de los impulsores de la presentación judicial, que ganó peso político con el acompañamiento de Chiarella y Balbín. Para este último, además, la foto significó una de sus primeras señales críticas hacia el Gobierno nacional, luego de concentrar buena parte de sus cuestionamientos públicos sobre la administración de Axel Kicillof.
Detrás de la actividad también asoma la discusión por 2027 y por el rumbo que adoptará la UCR frente al escenario nacional. Chiarella mantiene cercanía con el esquema político de Maximiliano Pullaro, mientras Nicoletti conserva vínculos con Emiliano Yacobitti, dos referencias que podrían influir en futuros alineamientos.
El radicalismo busca recuperar terreno después de quedar atravesado por las decisiones de legisladores que acompañaron iniciativas centrales del Gobierno de Milei. El reclamo por la Ruta 5 aparece así como una primera señal de diferenciación, aunque todavía con un tono bastante más moderado que rupturista.