Un pedido formal de empleados municipales de Coronel Rosales para congelar las dietas de los concejales fue archivado por decisión del presidente del Honorable Concejo Deliberante, Pablo “Papu” Gómez (La Libertad Avanza), con el apoyo de la bancada libertaria y de los ediles del kirchnerismo (Fuerza Patria). El hecho generó el repudio de militantes de la agrupación “Las Fuerzas del Cielo”, que acusan a Gómez de “transar” con el intendente Rodrigo Aristimuño y de votar a favor de intereses “kukas” en el distrito.
Las dietas de los legisladores locales están atadas a las mejoras que obtiene el personal de la comuna en paritaria: cada incremento salarial para la planta permanente se traduce automáticamente en una suba de los sueldos de los ediles. Ante esa situación, un grupo de empleados envió una nota formal a Gómez en la que solicitó el “tratamiento e instrumentación del congelamiento y desenganche de dietas de los concejales respecto a la pauta salarial paritaria de los trabajadores municipales”, con el argumento de no seguir trasladando gasto público a los vecinos.
@GordoLeyes En #CoronelRosales los concejales de @SPareja_ ARCHIVARON un pedido para que SE CONGELEN LAS DIETAS. Imaginate todo lo que le votan a los kukas. Ese es el Coordinador de LLA, Pablo Gómez, Presidente del HCD. Son una vergüenza las sesiones. https://t.co/3eoq9VomaA
— desFACHAtada 🍆 (@des_fachatada) November 3, 2026
Los sectores libertarios más duros leyeron la decisión como una traición a las banderas del espacio: cuestionaron específicamente a Gómez como responsable de “transar” con el kirchnerismo y señalaron al bloque de concejales que responden a Sebastián Pareja por archivar un proyecto que proponía recortar sus propios sueldos.
La crítica adquiere mayor relevancia porque Gómez es el máximo referente local de La Libertad Avanza y uno de los impulsores de la ordenanza “Golpe a la Casta”, que prevé la pérdida de derechos administrativos para los concejales que abandonen su bloque original.
El rechazo del pedido de congelamiento de dietas no es el único frente de conflicto para el edil. En abril, la secretaria general de SUTEBA Coronel Rosales, Claudia Introssi, presentó una denuncia formal contra Gómez por “violencia política, agresión institucional y maltrato”.
Según el gremio, el 20 de abril una delegación docente se encontraba en la oficina local de ANSES de Punta Alta para entregar un petitorio por la deuda de Nación con el Instituto de Previsión Social bonaerense, cuando Gómez llegó al lugar e intervino patoteando a los educadores. Introssi afirmó que el funcionario se dirigió a ella y a los presentes con trato prepotente y un vocabulario “violento y grosero, impropio de su cargo”, que intentó amedrentarlos y que se arroga facultades que no le corresponden. El dato no es menor: la dependencia donde el concejal acudió a defender su territorio es la UDAI del organismo en esa ciudad, cuya jefa es su esposa, Jeanette Rivas, designada en ese puesto por su marido en un claro acto de nepotismo.
Entre la denuncia en curso, el cuestionamiento interno por las dietas y las inconsistencias políticas, el presidente del HCD enfrenta un escenario de creciente presión: por un lado, los gremios y bloques opositores que lo acusan de “prepotencia”; por otro, su base libertaria, que empieza a mirarlo con desconfianza. Gómez, que llegó al Concejo prometiendo dinamitar la casta, deberá explicar ahora por qué sus decisiones le cuestan tan poco a él y tan caro a su propio espacio.