El concejal Andrés Porris rompió con la Coalición Cívica de Bolívar y presentó recientemente una nota ante el presidente del Concejo Deliberante, Franco Caneparae, anunciando su alejamiento del sector. El edil, que ya se había separado a principios de 2026 del interbloque con la UCR, formará un monobloque de carácter vecinalista denominado Impulso Ciudadano, nombre que quedará oficializado en la próxima sesión del cuerpo deliberativo.
La ruptura se produjo tras una fuerte controversia con la titular de la Coalición Cívica local, Marichu Govechea, en el marco de la votación que declaró de utilidad pública la sede del Club Social, un proyecto impulsado por el oficialismo del intendente Eduardo Bali Bucca. Porris había presentado un despacho alternativo con reformas y acompañó la iniciativa del kirchnerismo, contradiciendo la línea de su propio partido, que difundió un comunicado en rechazo a la propuesta. "Para ellos era una cuestión partidaria y había que rechazar el proyecto", señaló el concejal, quien advirtió que "si hay que ir al comité disciplinario, iremos".
No es la primera vez que el voto de Porris genera polémica. A principios de este año, cuando el dirigente tomó la decisión de separarse del bloque Juntos-UCR, también estuvo envuelto en otra controversia por la votación del Presupuesto 2026, en la que la oposición se unió para rechazarlo y el oficialismo decidió acompañar el dictamen que había presentado el propio edil. Aquella postura, cuestionada desde el radicalismo, ya había encendido las alarmas dentro del espacio, que lo acusa desde hace varios meses de "colaborar" con el gobierno kirchnerista en algunas ordenanzas.
Ante el avance de las críticas, Porris salió al ataque contra el radicalismo. Consideró que las denuncias responden a una operación de "algunos personajes que hace tiempo están en el ruedo y ahora ocupan cargos de relevancia en algunos partidos políticos", en clara alusión a Juan Carlos Morán, presidente de la UCR bolivarense. El concejal contó que compartió su proyecto alternativo con todos los integrantes de la oposición, pero que ninguno quiso responderle. "Hacen política barata, con operetas, mienten malintencionadamente a la gente porque no pueden con su propia frustración de no aportar una propuesta, ni sumar nada", descargó.
También arremetió contra Emilia Palomino: "Lamentablemente, hay involucrado un familiar directo en el uso irregular del espacio físico del Club Social, es su suegro; no lo digo yo, lo dijo la fiscal y consta en el expediente". Además, apuntó contra Nicolás Morán, presidente del bloque Hechos: "No aportó nada al debate y me acusa a mí, que fui a todas las comisiones. Habría que preguntarle qué intereses tiene, porque dice tener afinidad política con la Coalición Cívica, pero estuvo en el PRO y la UCR, ahora está en Hechos y coquetea con La Libertad Avanza".
Pero sus excompañeros de bloque fueron inflexibles y lanzaron la acusación más grave: aseguran que Porris fue comprado por el intendente, que necesitaba tener de su lado a un concejal opositor para quebrar las votaciones en el Concejo Deliberante. "El kirchnerismo buscaba un perfil permeable y débil de convicciones, por eso lo compraron a él", afirmaron, y lo despreciaron políticamente: "Debe tener menos de 100 votos porque no es oriundo de Bolívar, sino de Henderson".
Andrés Porris era uno de los principales referentes locales de la Coalición Cívica. Al anunciar su salida, acusó a las autoridades partidarias de estar "ausentes en todo sentido". Sin embargo, pocos le creen: en la oposición consideran que su alejamiento es el broche de oro de una operación orquestada desde el kirchnerismo.
Porque si algo quedó claro con este episodio es que Porris ya no tiene vuelta atrás. El edil que llegó a la Coalición Cívica de la mano de Elisa Carrió terminó entregando su voto a los proyectos del intendente Bucca, rompió con su partido y quedó marcado como un traidor en su propia ciudad. Con el mandato venciendo en 2027, su futuro político pende de un hilo, aunque versiones indican que ya negocia su salto a La Libertad Avanza o a Hechos, claro, si le conviene.