El testimonio de una empleada de planta estable municipal expone una grave denuncia de acoso, hostigamiento sexual y abuso de poder en el corazón de la política de San Isidro, con un dato adicional que agrava el escenario: las autoridades conocieron la situación y, según afirma la denunciante, no hicieron nada.
Daniela Cali era jefa de departamento con 14 años de antigüedad en el Concejo Deliberante de San Isidro cuando decidió romper el silencio. En un programa periodístico, la empleada denunció haber sufrido reiterados hostigamientos, abusos sexuales y maltratos por parte de Pablo Fontanet, presidente del cuerpo legislativo local, quien, según su relato, aprovechó su posición de poder para presionarla, intimidarla y someterla a un trato humillante.
Otro más ? ,ya hay un Concejal acusado de abuso sexual y ahora Pablo Fontanet, L.L.A. y sus aliados de Convocación seguirán encubriendo a estos personajes ? Que piensan las Concejalas de los distintos partidos políticos que tienen que estar en el H.C.D. con esta gente ? pic.twitter.com/bNYWQRErLB
— RADICALES con Posse (@radicalesposse) September 30, 2026
Sin embargo, los problemas para Cali comenzaron antes, bajo la gestión de Andrés Rolón, exsecretario del Concejo y mano derecha del entonces intendente Gustavo Posse. Según su relato, Rolón la sometía a un trato hostil, con gritos constantes, y le retiró funciones jerárquicas sin un acto administrativo que respaldara la decisión.
La situación escaló cuando Pablo Fontanet asumió como secretario y luego como presidente del Concejo Deliberante. Según el testimonio de Cali, Fontanet la esperaba a solas en su oficina, intentó besarla en repetidas ocasiones y le enviaba mensajes con contenido sexual explícito. Frente a las negativas, el funcionario utilizaba su autoridad para intimidarla: la citaba fuera del horario laboral cuando estaba solo y le advertía que, si no accedía a sus pretensiones, sufriría represalias en su salario. Ella, madre soltera, quedó en una situación de extrema vulnerabilidad. Según relató, las amenazas se cumplieron y sufrió represalias laborales directas.
La evidencia central del caso son los chats inéditos atribuidos a Fontanet, exhibidos en el programa, que mostrarían un patrón de acoso sostenido y una insistencia constante por obtener material íntimo y encuentros en privado. “Espero ansioso los videos, los quiero bien hot”, “a ver si me enviás una fotito linda, me debés el video” y “y pasé por tu oficina y ya te habías ido, fui a buscar un beso” son algunos de los mensajes que la denunciante presentó como prueba.
El contenido más explícito también quedó expuesto: “Pero quiero un video muwwyyy caliente, que te metas los dedos por todos lados y que acabes para mí”, escribió, según las capturas del funcionario. Los mensajes mostrarían, además, reclamos cada vez que ella no cumplía con las solicitudes de material gráfico o no asistía a las reuniones que él imponía, junto con una dinámica de presión en la que su cargo funcionaba como instrumento de coacción. Estos intercambios forman parte de la evidencia presentada para demostrar el maltrato sistemático que la empleada sufría dentro del organismo.
Cali presentó denuncias administrativas y puso en conocimiento de la situación tanto al intendente actual, Ramón Lanús, como al anterior, Gustavo Posse. La respuesta de las autoridades, afirmó Cali, fue el silencio. Ese punto es señalado como el aspecto más grave: un clima de impunidad dentro del Concejo, donde las denuncias de abuso contra funcionarios de alto rango quedaban sin respuesta.
También se subrayan las contradicciones entre la imagen pública de Fontanet, que en sus redes sociales se proyecta como un hombre de familia y de fe, y la conducta que la denunciante le atribuye en privado, llegando incluso a encerrar a empleadas en oficinas para presionarlas.
Pablo Fontanet fue concejal de San Isidro durante varios años, principalmente durante las décadas de 2000 y 2010. Su trayectoria política lo vincula a espacios del kirchnerismo, en el Frente para la Victoria y, más tarde, a Cambiemos y Acción Vecinal, el espacio liderado por Gustavo Posse.
Además del caso central, la denuncia señala a Andrés Rolón por maltrato constante y hostilidad hacia empleadas, así como por la remoción de cargos jerárquicos sin respaldo administrativo, y al intendente Ramón Lanús por su inacción y silencio administrativo frente a las denuncias presentadas contra funcionarios de su gestión.