8 de noviembre de 2021
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Vecinos de Ramos Mejía vuelven a protestar contra el Gobierno bonaerense por segunda noche pidiendo seguridad

El ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, es el principal señalado como consecuencia de su paupérrima gestión.
El ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, es el principal señalado como consecuencia de su paupérrima gestión.

Tras el asesinato a sangre fría de un kiosquero en la localidad de Ramos Mejía, partido de La Matanza, los vecinos cansados de la inseguridad en la provincia de Buenos Aires, salieron a las calles este lunes para protestar contra el Gobierno e incluso agredieron al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni.

Una pareja de delincuentes asesinó a un kiosquero de 48 años cuando intentaron robarle en su comercio este pasado domingo. Tras dispararle en la cabeza, se dieron a la fuga con un vehículo y una moto robados, aunque fueron detenidos por las fuerzas policiales poco tiempo después. El barrio sigue conmocionado y los vecinos salieron este lunes nuevamente a protestar contra el Gobierno, tanto de Axel Kicillof como de Alberto Fernández.

"Exigimos Seguridad y Justicia por otra muerte más de un vecino", se leía en el flyer que se viralizó por WhatsApp donde se convocaba a las 19 a los vecinos a marchar desde Alvarado y Avenida de Mayo, en el partido de La Matanza. En esa misma calle, los carteles con imágenes de gendarmes y la leyenda "700 nuevos efectivos de Gendarmería Intendencia Fernando Espinoza", reclamaban.

Para antes del horario pautado, los vecinos ya aplaudían y pedían Justicia ante los medios. Todo se revolucionó cuando apareció Pedro Sabo, el padre de la víctima, muy conmocionado. Los abrazos y los gritos de "fuerza" se multiplicaron.

El padre habló apoyado en la persiana del comercio donde mataron a su hijo y admitió que el ministro de Seguridad, Sergio Berni, lo visitó en su casa. "Nos están matando a todos, hijo de puta", gritaba la gente cuando llegaba el funcionario.

Pedro empezó a caminar y los vecinos lo siguieron, quienes le alcanzaban agua, al grito de "Justicia, Justicia, Justicia". Caminaron al ritmo de los aplausos y el enojo. Luego, comenzaron los reclamos por "seguridad, seguridad, seguridad".

La gente terminó derribando un improvisado vallado policial puesto para que los manifestantes no lleguen hasta la seccional y los efectivos armaron un cordón con los escudos, contra los vecinos.

Las imágenes eran angustiantes: "No queremos pelear con ustedes", les decían los agentes, pero los manifestantes no respondían y llorando con gritos continuaban empujando para llegar a la comisaría. La respuesta fue un doble cordón de policías que evitó que lleguen a la misma.

Una toma aérea de la movilización mostraba cómo la policía cercó la cuadra de Avenida de Mayo al 500, donde está la Comisaría Segunda. En ambas esquinas, los vecinos se agolparon para protestar.

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