La televisión cordobesa cuenta con una propuesta que se anima a poner sobre la mesa aquello de lo que no siempre resulta fácil hablar. “Sin Vergüenzas”, por Canal 12, se convirtió en un verdadero éxito gracias a una fórmula que combina entrevistas, distintas perspectivas, conversaciones directas y el humor que caracteriza a sus conductoras.
Su esencia consiste en abordar cuestiones que pueden despertar inquietudes, provocar incomodidad o generar vergüenza, mediante preguntas concretas y un tratamiento profesional. El nombre del ciclo refleja esa invitación a expresarse sin filtros, escuchar con respeto y abrir el diálogo.
Al frente se encuentran tres mujeres cuyas trayectorias se complementan. Vicky Bal, una destacada conductora de la televisión cordobesa, aporta su experiencia frente a las cámaras y su capacidad para guiar cada encuentro.
Chika Bela, consultora y coach, cuenta también con una amplia trayectoria televisiva. Su recorrido en los medios se combina con una mirada que invita a la reflexión y al desarrollo personal.
Neni Gibelli, periodista, sacerdotisa de la Nación Q’ero y directora de NOVA Córdoba, también conduce programas de televisión en el exterior, particularmente en México y Perú. Aporta al ciclo su experiencia internacional, junto con una perspectiva humana y espiritual.
La apertura del programa estuvo a cargo de Jorge Monteagudo, quien presentó un show de stand-up. A continuación, la ronda de entrevistas comenzó con la participación del humorista Nardo Escanilla, quien sumó su personalidad y su impronta cordobesa a la conversación con las conductoras.
Luego, el ciclo recibió a Dante, de Sex Shop Córdoba, cuya participación dio lugar a un diálogo sobre sexualidad y cuestiones que todavía generan pudor. Su intervención estuvo en sintonía con la propuesta de tratar cada tema de manera directa y sin prejuicios.
La voz en off de Fer Ledesma, reconocido por su talento y creatividad, le da un toque especial al acompañamiento de “las sinvergüenzas”. Su participación suma personalidad y complicidad, además de completar la identidad del ciclo.
Con el estilo particular de sus tres conductoras, “Sin Vergüenzas” construye un espacio para conversar sobre aquello que muchas personas piensan, sienten o viven, pero no siempre se animan a expresar. Allí radica su atractivo, en la posibilidad de tratar esas cuestiones con libertad, cercanía y profesionalismo.