El caso recuerda al de Diego Maradona, que negó hijos extramatrimoniales hasta casi el final, tildando de "locas" a las madres y ocultando hermanos a sus hijas Dalma y Gianinna.
Acá, un peso pesado del Chaco, oriundo de La Termal, con cargos máximos en la provincia más de una vez y ahora senador nacional, haría lo mismo: reconoce solo a dos hijas renombradas, pero ignora siete vástagos más.
Las edades varían: una ex empresaria textil de Resistencia, de más de 30 años, conocida por fiestas exclusivas LGBTQ más y el local bailable Mitre. Luego, dos muchachas universitarias, adolescentes y hasta una niña de 5 años, cuya identidad fue suprimida al nacer, robada de su mamá y negociada por anonimato.
En ese caso, intervino una persona de ultra confianza del político, Daniel Romero, con complicidades de Marcos Resico y Leandro Zdero para que la madre biológica no recupere a la menor ni se acerque. Los demás chicos, todos hermanos entre sí por misma madre y padre, están con familias sustitutas de buen pasar económico, incluso uno con un familiar directo del político.
Están bajo atenta vigilancia de este "perro del hortelano": no los quiere, pero tampoco deja que la madre los tenga, negando orígenes y hostigando. Uno de ellos fue sacado del colegio para "tiempo de calidad", que se redujo a torcer su voluntad, ejercer síndrome de alienación parental y obligarlo a elegir: lujos con el padre o miseria con la mamá.
En total, nueve hijos biológicos de todas las edades, pero el político usa poder bueno y malo: ayudó a empleados esenciales, pero sobornó la débil justicia chaqueña para despojar madres.
El caso de la nena sonó fuerte en 2020 y 2021. Hoy, ya sin poder provincial, digita todo desde Nación: terceriza hostigamientos, sostiene mentiras y trata a los hijos como hacienda, no como personas. La madre biológica, impedida y amenazada hace años, no puede reclamar.