En diálogo con Meridiano 64, Santiago Cúneo abrió la entrevista con un diagnóstico de máxima tensión: afirmó que “la Argentina está secuestrada” y que, mientras continúe lo que definió como un “gobierno de ocupación”, “el pueblo argentino solo va a sufrir y la va a pasar muy mal”.
En ese marco, planteó que la tarea del dirigente político es “rescatar a la patria” de lo que describió como un imperialismo saqueador y una acción de sometimiento al coloniaje anglosajón, que, según él, hoy se expresa en un esquema donde “las órdenes se dan desde la embajada de Estados Unidos” y el Gobierno “solo rubrica” mandatos externos.
Cúneo sostuvo que lo que viene será “terrible” para los sectores del trabajo, la producción y la pequeña empresa, porque, de acuerdo a su lectura, el objetivo del rumbo económico es “liquidar el aparato productivo” para devolver a la Argentina a un perfil primario exportador, con un paralelismo histórico con el siglo 19. En su relato, el “destino” del poder ya no sería Europa, y habló de una estrategia regional ligada a la Doctrina Monroe y a un esquema de presión sobre América Latina.
Cuando el conductor le mencionó que el Banco Central llevaba comprados unos 1300 millones de dólares y que el dólar había bajado desde 1575 a más de 100 pesos menos, Cúneo rechazó la idea de un “veranito” y dijo que los indicadores son “catastróficos”.
Para graficarlo, insistió en que “la economía argentina está muerta” y que, en ese escenario, la baja del dólar sería consecuencia directa de la destrucción de la industria nacional y del freno exportador, porque con un tipo de cambio “planchado” “nadie puede producir ni exportar”.
Bajo esa lógica, también explicó la desaceleración inflacionaria como resultado de una sociedad que “no consume”, con caída de recaudación y un Estado que, según su acusación, se endeuda en un modelo de saqueo, expoliación y endeudamiento.
Consultado por casos de exportación industrial, como el desempeño de Mercedes Benz Sprinter y los récords de Toyota con Hilux y SW4, minimizó esos números y los atribuyó a Brasil, al que definió como el sostén real por pertenecer a BRICS.
Incluso aseguró que Brasil ya avanzó en acuerdos con China para compras de soja y advirtió que, si Argentina se alinea con Estados Unidos, corre riesgo de ser abandonada por Brasil y China, a quienes consideró “socios primarios” del comercio argentino.
En ese tramo también cuestionó la importación de autos chinos y atacó al ministro Luis Caputo, a quien describió como ajeno a los intereses nacionales.
En el bloque de definiciones políticas, al ver imágenes en pantalla, calificó a Javier Milei como un “degenerado psiquiátrico” y, sobre Guillermo Moreno, dijo que lo saludó “por formalidad” y lo acusó de haber “traicionado” al peronismo, sosteniendo que “nadie que se pone a favor de los colonialismos imperiales es peronista”. También cargó contra la Justicia, a la que describió como parte de un esquema de lawfare, y vinculó a Moreno con supuestos acuerdos.
En cambio, sobre Axel Kicillof, afirmó que cuenta con “todo mi apoyo para enfrentar este gobierno”, dijo que él tiene aspiraciones presidenciales y anunció que su propio objetivo es ser candidato a gobernador bonaerense en 2027, proponiendo un tándem “Axel presidente, Cúneo gobernador”, aunque marcó diferencias ideológicas: “yo soy federal y él republicano”.
Además pidió internas en el peronismo y cuestionó las listas de unidad. Respecto a Máximo Kirchner, lo descalificó con dureza, lo definió como “jefe de una banda” y sostuvo que La Cámpora “ha dejado de existir”.
Más adelante, descartó analizar a Domingo Cavallo, a quien dijo que “debería estar preso” por su responsabilidad en 2001 y afirmó que el país está “en default” y “quebrado”.
En ese tramo presentó propuestas propias para Buenos Aires: planteó créditos productivos sin tasa de interés desde el Banco Provincia, con devolución solo de capital, y explicó un esquema de dos mercados, cobrando interés para consumos “desuntuosos” pero no para herramientas de trabajo o capital productivo.
Defendió el modelo chino como ejemplo de planificación estatal y aseguró que Estados Unidos está en declive por su balanza comercial negativa. Como segunda medida, propuso terminar con el juego online, al que atribuyó una pérdida gigantesca en la provincia y apuntó contra licencias otorgadas durante el gobierno de María Eugenia Vidal.
También denunció un circuito de negocios en fotomultas y habló de cifras mensuales con retornos y corrupción. Cerró con una bandera política más amplia: pidió salir de la coparticipación en varias provincias y avanzar hacia un “país confederado”.