2 de julio de 2026
Política

Poder

Río Negro convierte la reforma de Bariloche en un ensayo político con Cortés decidido a consolidar su alianza provincial

Walter Cortés aparece como uno de los principales protagonistas del nuevo escenario político.
Walter Cortés aparece como uno de los principales protagonistas del nuevo escenario político.

La convocatoria a elecciones para elegir convencionales constituyentes en Bariloche dejó de ser presentada únicamente como una instancia institucional para actualizar la Carta Orgánica y comenzó a leerse en clave de poder. Con el respaldo político del gobernador Alberto Weretilneck, el intendente Walter Cortés puso en marcha un proceso que, para la oposición, busca consolidar un nuevo esquema de control político de cara a las elecciones de 2027.

La decisión de convocar a los comicios para el 1 de noviembre llega en un contexto de fuertes cuestionamientos a la gestión municipal, conflictos permanentes con el Concejo Deliberante y denuncias por decisiones unilaterales del Ejecutivo. En ese escenario, distintos sectores advierten que la reforma de la Carta Orgánica podría convertirse en una herramienta para modificar reglas institucionales con conveniencia política antes de la próxima disputa electoral.

El propio Cortés terminó imponiendo su criterio al promulgar la ordenanza que habilita la elección de convencionales, luego de semanas de tensión política. El proceso permitirá elegir a los 15 integrantes que tendrán la responsabilidad de revisar los 223 artículos de la Carta Orgánica, una tarea que, lejos de ser técnica, tendrá un fuerte contenido político.

La cercanía cada vez más visible entre Walter Cortés y Alberto Weretilneck también alimenta las especulaciones. En los últimos meses ambos compartieron actos públicos y profundizaron un vínculo que contrasta con el discurso independiente con el que el intendente llegó al poder. Para distintos dirigentes barilochenses, el proceso constituyente aparece como la primera gran prueba de esa alianza política.

Las listas deberán presentarse antes del 7 de septiembre y la campaña comenzará inmediatamente después. El resultado será observado como el primer test electoral de las estructuras que competirán por la Gobernación y la Intendencia en 2027, motivo por el cual ninguna fuerza política piensa dejar pasar la oportunidad.

En ese contexto, uno de los debates que ya comenzó a instalarse gira en torno a la posibilidad de incorporar un sistema de ballotage para elegir intendente. Si bien todavía no existe una definición concreta, la sola posibilidad de modificar el mecanismo electoral genera suspicacias entre dirigentes opositores, que temen una reforma impulsada desde el oficialismo para acomodar las reglas del juego a las nuevas alianzas políticas.

También existen cuestionamientos respecto del escaso tiempo previsto para discutir una reforma de semejante magnitud. La Convención Constituyente tendrá un plazo máximo de apenas 60 días para revisar una norma que regula el funcionamiento institucional completo del municipio, incluyendo la organización del Ejecutivo, el Concejo Deliberante, los organismos de control y los mecanismos de participación ciudadana.

Mientras tanto, Juntos Somos Río Negro y el gobierno provincial observan con atención el proceso. La ciudad más importante de la provincia representa un objetivo estratégico para Weretilneck, que busca fortalecer su armado político en el principal distrito electoral rionegrino y llegar fortalecido a la disputa provincial del próximo año.

Para la oposición, la elección de convencionales ya dejó de ser una discusión jurídica. Consideran que será la antesala de una disputa por el poder donde Walter Cortés intentará consolidar su alianza con el oficialismo provincial y construir una nueva mayoría política que le permita proyectarse hacia 2027, utilizando la reforma de la Carta Orgánica como plataforma para redefinir las reglas institucionales de la ciudad.

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