Desde México al mundo, Patricia Espinoza Gobantes repasa su historia personal marcada por episodios difíciles, el descubrimiento temprano de su sensibilidad espiritual y el camino que la llevó a convertirse en terapeuta.
Entre pérdidas, cuestionamientos y aprendizajes, construyó una mirada propia sobre la sanación emocional y el uso de herramientas como las constelaciones familiares y el thetahealing.
— ¿De dónde sos Patricia?
— Nací en el Distrito Federal, México. Actualmente radico en Sauz Alto, Pedro Escobedo, Querétaro.
— ¿Cuándo sentís por primera vez el don de la videncia?
— Desde los nueve años, cuando mi mamá me llevó a un centro espiritista y allí le dijeron que tenía un don de sanación.
— ¿Cómo transcurrió tu adolescencia?
— Fui una adolescente muy coqueta, alegre, me gustaba bailar y siempre fui muy sociable. Hasta los 15 años disfruté esa etapa, pero después viví una situación muy dura con un novio que se suicidó. Me culpaban y fui señalada. Todo eso me llevó a casarme muy joven, a los 17 años.
— ¿Qué acontecimientos marcaron tu vida para siempre?
— En mi fiesta de 15 me puse de novia con un chico llamado Esteban, que tenía 22 años. Empezamos en agosto y el 28 de diciembre él se quitó la vida. Esa noche había ido a verme, pero estaba tomado, discutimos y después ocurrió lo que ocurrió. Sus amigos me culparon y no pude soportarlo. Quise irme de México y acepté casarme con el padre de mis hijas a los 17. Ocho años después fui madre por primera vez, ya viviendo en otro estado.
— ¿Cómo vivís desde la espiritualidad?
— Creo en el creador de todo lo que es. Me conecto desde mi coronilla hacia el cielo, veo una luz y siento la conexión.
— ¿Has tenido familia?
— A los cinco años de casada tuve un embarazo de cuatro meses que no se logró. A los siete años, por el deseo tan fuerte de ser madre, tuve un embarazo psicológico. Fue muy duro darme cuenta de que no era real. Empecé tratamiento, sobre todo psicológico, y al año fui madre por primera vez, aunque tuve preeclampsia y estuve en terapia intensiva. Mi hija salió antes que yo del hospital y la conocí después. Cuatro años más tarde tuve otra hija, sin complicaciones.
— ¿Cómo aceptaste tu rol terapéutico?
— Yo asistía a terapia con un grupo y la terapeuta, que era consteladora familiar y trabajaba con thetahealing, me invitó a hacer el curso. Ahí entendí que eso era lo que estaba buscando.
— ¿Qué tipo de técnicas realizás en tu consulta?
— Trabajo con constelaciones familiares y thetahealing. Primero escucho cada caso y me guío por la intuición. También me formé en hipnosis, medicina cuántica, heart vertory y medicina herbolaria.
— ¿Cuál es tu sueño?
— Tener un consultorio y poder ayudar emocionalmente a las personas, pero con resultados concretos.
— ¿Qué le diría la niña que fuiste a la mujer que sos?
— Que hoy podemos usar ese don de una manera distinta, sin miedo y sin sentirnos juzgadas.
— ¿Redes sociales?
— Patricia Espinoza Gobantez (Facebook) y patriciaespinozagobantes (Instagram).