23 de agosto de 2026
Interés General

Vecinalismo bajo cuestionamiento

Mar Chiquita: UAM quedó en la mira por no acompañar el reclamo vecinal contra las tarifas eléctricas

Pablo Méndez y Gabriela Bertola, referentes de UAM en Mar Chiquita, quedaron bajo cuestionamiento por no acompañar el reclamo de vecinos de Costa Norte.
Pablo Méndez y Gabriela Bertola, referentes de UAM en Mar Chiquita, quedaron bajo cuestionamiento por no acompañar el reclamo de vecinos de Costa Norte.

El reclamo de vecinos de Costa Norte contra el aumento de las tarifas eléctricas dejó una discusión que excede el costo de las facturas y golpea directamente a la política de Mar Chiquita. El Partido Vecinalista Unidad y Acción de Mar Chiquita (UAM), encabezado por Pablo Méndez y con Gabriela Bertola como concejal, quedó cuestionado por no acompañar una protesta organizada por los propios habitantes del distrito.

La situación resulta especialmente incómoda para una fuerza que se presenta como cercana a las necesidades locales. Esta vez no se trató de respaldar una candidatura ni de intervenir en una interna partidaria, sino de acompañar a familias y comerciantes que decidieron reclamar por el impacto de las tarifas de electricidad sobre sus economías.

La ausencia abre entonces una pregunta inevitable: ¿qué significa ser vecinalista cuando los vecinos salen a reclamar y sus representantes eligen no estar? Méndez, como principal referente de UAM, y Bertola, desde su banca en el Concejo Deliberante, tienen responsabilidades políticas que van más allá de las declaraciones opositoras.

El episodio también pone bajo la lupa el lugar que ocupa UAM frente al gobierno municipal. Una oposición no se construye únicamente cuestionando al oficialismo cuando resulta conveniente, sino también acompañando demandas ciudadanas aunque sean políticamente incómodas. Cuando eso no ocurre, la diferencia entre una oposición real y una oposición funcional comienza a desdibujarse.

A la discusión tarifaria se suman además cuestionamientos de vecinos hacia la Cooperativa Arbolito, vinculados con su esquema de tarifas, su conducción y pedidos de mayor participación y transparencia. En ese contexto, mantenerse al margen del reclamo genera todavía más interrogantes sobre las prioridades del espacio.

Méndez y Bertola tienen derecho a no participar de una manifestación. Pero los vecinos también tienen derecho a preguntarse por qué una fuerza que lleva el vecinalismo en su identidad decidió no acompañarlos cuando el conflicto llegó a la calle.

En Mar Chiquita, el reclamo por la electricidad terminó exponiendo algo más profundo que una discusión de tarifas. También puso en juego la credibilidad de quienes dicen representar a los vecinos, porque en política una ausencia frente a un conflicto concreto también termina siendo una definición.

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