Un automovilista denunció presuntas irregularidades en la señalización de un radar móvil provincial instalado sobre la Ruta 2, a la altura del kilómetro 386 y cerca del ingreso a Santa Clara del Mar, partido de Mar Chiquita. El conductor detuvo su vehículo, grabó el operativo y cuestionó que el cartel de advertencia estuviera colocado, según afirmó, a apenas 50 metros del dispositivo.
“Es una vergüenza. 50 metros y un cartel ahí. ¿Dónde vio eso?”, reclamó mientras registraba la ubicación del control. El hombre sostuvo que esa distancia no permitía advertir con suficiente anticipación a quienes circulaban por la autovía y acusó al operativo de priorizar la infracción por sobre la prevención.
Durante la filmación también increpó al trabajador encargado del radar y reclamó explicaciones por la forma en que había sido colocada la señalización. “¿Qué pasa? ¿No da la cara? Tiene que hacer las cosas bien. Vergüenza cómo roban a la gente”, expresó frente al móvil provincial.
En ese tramo, la velocidad máxima señalada era de 100 kilómetros por hora. El cuestionamiento del conductor no estuvo dirigido al límite establecido, sino a la ubicación del aviso que informaba sobre la presencia del radar y al escaso margen que, según denunció, tenían los automovilistas antes de llegar al punto de fiscalización.
La Provincia viene utilizando radares móviles montados mediante vehículos oficiales, con personal que despliega la cámara y la cartelería correspondiente en distintos corredores. En este caso, las imágenes difundidas volvieron a poner el foco sobre cómo se implementan esos controles y qué condiciones deben cumplirse para que la señalización sea visible y preventiva.
El episodio se suma a reclamos de conductores por la ubicación de dispositivos similares en distintos sectores de la ruta. Será necesario determinar si el operativo del kilómetro 386 cumplía efectivamente con la normativa vigente, pero el registro dejó expuesto un nuevo cuestionamiento sobre la transparencia de los controles móviles.