Un decreto municipal incorporó al área de Presupuesto a la esposa de Nicolás Bambaci, cuñado del intendente y titular de Módulos Patagónicos, la empresa cuestionada por la compra de los baños modulares. La designación volvió a despertar críticas entre los empleados municipales y reavivó el debate sobre la transparencia de la gestión.
La administración del intendente de Viedma, Marcos Castro, sumó un nuevo episodio que alimenta las críticas por la cercanía entre las decisiones administrativas y los vínculos familiares. Mientras todavía persisten los cuestionamientos por la contratación de Módulos Patagónicos, la empresa de su cuñado Nicolás Bambaci, un nuevo decreto oficial volvió a colocar a la gestión municipal en el centro de la escena política.
El Decreto número 409/2026, publicado en el Boletín Oficial Municipal número 2054, del 16 de junio de 2026, aprobó el Contrato de Servicios número 160/2026, mediante el cual el Municipio incorporó a Lucía Grandoso a la Secretaría de Economía. De acuerdo con la documentación oficial, la contratada es la esposa de Bambaci, empresario cuya firma resultó adjudicataria de la compra de los baños modulares que derivó en una de las mayores controversias de la actual gestión.
La contratación generó un fuerte malestar entre los trabajadores municipales, quienes sostienen que no se trata de una incorporación menor. La flamante empleada fue destinada al área de Presupuesto, un sector estratégico dentro de la Secretaría de Economía, desde el cual se administra buena parte de la información vinculada con la ejecución presupuestaria y distintos expedientes administrativos.
Fuentes consultadas señalaron que la designación profundizó las críticas internas y volvió a poner sobre la mesa los cuestionamientos por la reiterada presencia de personas vinculadas al entorno familiar del intendente en decisiones relevantes de la administración municipal. Además, indicaron que la contratada habría dejado un organismo nacional durante abril, situación que también despertó comentarios dentro del Municipio.
Precisamente, el creciente descontento entre los empleados municipales comenzó a exponer documentación y movimientos administrativos que, hasta ahora, permanecían lejos del conocimiento público. Según relataron trabajadores a este medio, la indignación interna aumentó durante los últimos meses y derivó en la aparición de nuevos expedientes y antecedentes que complejizan el escenario político para el Ejecutivo.
Uno de los cuestionamientos recurrentes apunta al funcionamiento del Boletín Oficial Municipal, que, según denuncian trabajadores y sectores de la oposición, presenta dificultades de acceso, además de publicaciones incompletas o demoradas. Esa situación, sostienen, obstaculiza el seguimiento de contrataciones, designaciones y otras decisiones administrativas financiadas con recursos públicos.
Entre los expedientes mencionados por las fuentes figuran la contratación de una productora para la realización de la Fiesta del Mar y del Río; la de otra empresa para organizar el aniversario de Viedma, pese a que el Municipio cuenta con personal propio en las áreas de Cultura y Protocolo; las comisiones oficiales del intendente; y la controvertida obra de los baños en El Cóndor, cuyos módulos finalmente fueron trasladados a la Feria Municipal.
Respecto de este último expediente, los trabajadores municipales señalaron que la difusión pública del cartel de obra generó fuertes tensiones dentro del área de Obras Públicas. Según afirmaron las fuentes consultadas, tras conocerse esa información se inició una búsqueda interna para determinar cómo se había filtrado la documentación, episodio que incrementó aún más el clima de malestar entre el personal.
Mientras el Ejecutivo municipal no brindó explicaciones públicas sobre la nueva designación ni respondió a los cuestionamientos planteados por distintos sectores, la oposición insiste en reclamar mayores niveles de transparencia y acceso a la información pública. En ese contexto, cada nuevo documento que sale a la luz vuelve a poner bajo escrutinio las decisiones de la gestión de Marcos Castro, en una controversia que continúa sumando capítulos y mantiene abierto el debate político en la capital rionegrina.