Promesa de la actuación entre Tucumán y Buenos Aires, Martina Isabella, de 27 años, enfrenta el desafío de abrirse camino en el mundo del arte, un ámbito tan competitivo como incierto. Sin embargo, lejos de rendirse, continúa sumando experiencias como modelo y actriz.
Tras sus primeros pasos en desfiles y campañas con fotógrafos del interior del país durante su adolescencia, decidió mudarse a Buenos Aires en 2021. Oriunda de Tafí Viejo, llegó a la capital con una mezcla de temores y expectativas. "Vine sola, con una valija rosa, llena de miedos, pero hasta el día de hoy no me fue mal, soy muy agradecida", recordó.
Su historia personal también marcó su recorrido. Motivada en un principio por una relación de pareja con la que convivió durante seis años —incluyendo un compromiso que finalmente no prosperó—, hoy se encuentra soltera y enfocada en sus objetivos. En paralelo, reconoce su fuerte vínculo con el cine: "Me vi todas las películas y series, literal. Si son dramáticas y sentimentales, me gustan más. Soy algo melancólica en lo personal", contó.
Durante sus primeros tiempos en Buenos Aires, el miedo jugó un papel determinante en algunas decisiones. "Tuve una propuesta interesante para integrar una agencia de modelos muy reconocida, pero la dejé pasar por inseguridades propias", explicó. Aun así, no descarta su crecimiento en la actuación, una vocación que la acompaña desde hace años. Incluso, cursó estudios de artes plásticas en Tucumán, donde encontró en la pintura una forma de canalizar emociones.
Entre sus referentes artísticos, destaca a Verónica Llinás. "La vi por primera vez en 'Viudas e hijos del rock and roll' y la amé en el papel de Inés. Ahora la sigo en 'En el Barro', es increíble la dualidad de personajes que logra", analizó.
Sobre su personalidad, se define como alguien sensible pero reservada. "Siempre me dijeron que haga algo con mi imagen, pero soy perfil bajo. Quizás debería animarme más. Soy muy sensible, aunque también bastante dura para demostrarlo", explicó. Incluso, entre risas, reconoció que podría encajar en roles de villana: "Me dicen que tengo cara de mala".
En redes sociales, donde recibe constantes elogios, Martina se muestra tal cual es. "Soy muy coqueta, le dedico tiempo a mi imagen, no por vanidad sino porque disfruto verme bien para mí. Incluso antes de dormir me arreglo un poco y me pongo perfume", señaló.
Además de su faceta artística, mantiene una vida activa en otros ámbitos. Desde 2023 trabaja en el Ministerio de Salud, en el área de salud sexual y reproductiva, donde se desempeña como consultora en la línea 0800. "Me gusta mucho ayudar, especialmente a las mujeres que llaman", destacó.
También encuentra espacio para sus hobbies: la música ocupa un lugar central en su rutina diaria, al igual que las salidas con amigos. A esto se suma su interés por la moda, ya que actualmente estudia corte y confección.
Con el foco puesto en el futuro, sus objetivos son claros. "Quiero viajar más, tener mi propio departamento y mi auto. Tras la separación, todo fue muy caótico porque dependía mucho de mi pareja, y salir de ese lugar da miedo. Busco más independencia económica", expresó.
Finalmente, dejó en claro cuál es su mayor anhelo: "Quiero que me conozcan de verdad, no solo por lo estético. Me gustaría inspirar a otras personas y que vean todo lo que puedo ofrecer. Soy mucho más de lo que se ve por fuera".