La abogada y concejal de San Andrés de Giles, Mercedes Condesse, asumió este viernes como jefa regional de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
La designación, oficializada por la Dirección Nacional del organismo, confirmó los rumores de los últimos días sobre su incorporación al ámbito nacional y la ubicó al frente de una de las regiones operativas más extensas y complejas de la provincia de Buenos Aires. La dirigente del PRO agradeció públicamente al ministro del Interior, Diego Santilli, por el respaldo institucional brindado para ocupar el cargo.
La llegada de Condesse se produce en reemplazo de Jonathan Mangeri, un militante libertario oriundo de 25 de Mayo que había sido designado en el puesto por el diputado Nahuel Sotelo. Mangeri fue removido de la jefatura regional sin que trascendieran oficialmente los motivos de su salida, aunque desde distintas áreas del organismo señalan que su gestión habría estado marcada por severas irregularidades.
Según fuentes internas, durante su administración no se habrían modificado cargos vinculados a La Cámpora pese a múltiples denuncias, y el exfuncionario también habría frenado auditorías que podrían haber dejado al descubierto anomalías en la gestión.
Incluso, se sostiene que Mangeri pactó con Rafael Velázquez (actual jefe de la Unidad de Atención Integral local y señalado como exmilitante kirchnerista) para no desplazar a referentes de ese espacio.
Velázquez, que mantendría vínculos fluidos con el intendente Juani Ustarroz y el exministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro, habría garantizado la permanencia de empleados cuestionados. Paralelamente, esas maniobras habrían servido para resguardar una suplencia que Ustarroz aún conservaba como exjefe de ANSES en la región.
Con la nueva conducción, se espera una reorganización profunda en la estructura local del organismo, que habría ingresado en una etapa de deterioro durante los últimos tiempos. Velázquez aparece especialmente en la mira interna, ya que es acusado de ser un “ñoqui” colocado para hacer “caja política” dentro de la oficina, mientras que la administración saliente es cuestionada por haber frenado controles y protegido posiciones de dirigentes afines al kirchnerismo.
En paralelo a su nuevo rol nacional, Condesse confirmó que continuará desempeñándose como concejal de San Andrés de Giles, aunque bajo la modalidad ad honorem. La funcionaria renunciará formalmente a percibir su dieta legislativa, en cumplimiento de lo establecido por el marco legal vigente para la acumulación de cargos públicos.
De esta manera, asume el doble desafío de coordinar las prestaciones de una región clave para el cobro de beneficios previsionales mientras mantiene su vínculo político en el territorio local, ahora sin remuneración por su labor en el Concejo Deliberante.