28 de octubre de 2026
Interés General

Escritora, contadora y docente

Claudia Giudici presenta Veinte metros bajo el mar, su novela ambientada en una regata en Brasil

Claudia Giudici, escritora, contadora pública y docente, autora de Mulata, hechicera, bailarina, Corsaria y Veinte metros bajo el mar.
Claudia Giudici, escritora, contadora pública y docente, autora de Mulata, hechicera, bailarina, Corsaria y Veinte metros bajo el mar.

Claudia Giudici es escritora, contadora pública y docente. Es autora de Mulata, hechicera, bailarina. Tres historias de amor y de Corsaria, novela distinguida con una Mención de Honor en los International Latino Book Awards 2025. En 2026 publicó Veinte metros bajo el mar, una aventura protagonizada por un grupo de adolescentes durante una regata en Ilhabela, Brasil.

En esta entrevista habla de sus primeras lecturas, de la investigación detrás de cada novela, de su vínculo con el mar y del lugar que ocupa la libertad de las mujeres en su literatura.

—Sos escritora, contadora pública y docente. ¿Cómo nació tu pasión por escribir y cuándo decidiste compartir tus historias con los lectores?

—Desde muy pequeña me apasionó la lectura. Mi primer contacto fue con la colección Robin Hood, y más tarde me adentré en las novelas de Victoria Holt (pseudónimo de Eleanor Alice Burford), Suzanne Pairault y los clásicos de Julio Verne. Inspirada por esas historias que tanto me emocionaron, comencé a escribir mis primeros poemas, cuentos y relatos. Con el tiempo y a medida que ganaba confianza en la escritura, nació la ilusión de escribir una novela. Ese deseo se convirtió en un deseo firme. Sabía que no sería sencillo: necesitaba una gran historia, un disparador con la fuerza suficiente para dar el primer paso y comenzar a crear.

—¿Qué te aporta cada una de tus profesiones a la hora de crear personajes y contar una historia?

—Las Ciencias Económicas me aportan la rigurosidad necesaria en todo el proceso: la disciplina para mantener la continuidad en la escritura, el método para investigar en profundidad cada tema, la búsqueda de personas idóneas para corregir la obra, el criterio técnico para colaborar en la edición, publicación y distribución de los libros.

Por su parte, la docencia me brinda la sensibilidad de empatizar con los personajes, la agilidad para desarrollar diálogos internos y una mirada atenta sobre los conflictos humanos y las necesidades sociales.

—En tu primera novela, Mulata, hechicera, bailarina. Tres historias de amor, aparecen la valentía femenina y las convenciones sociales. ¿Qué querías explorar a través de esas mujeres?

—Me interesaba reflexionar sobre el esfuerzo de superación de las protagonistas, cada una enmarcada en su propio contexto social y temporal. Quería indagar en su búsqueda de plenitud como mujeres, sus libertades, secretos, miedos y sueños. Aunque son muy distintas entre sí, las une un hilo invisible que va tejiendo sus destinos a destiempo.

—¿Qué lugar ocupa la libertad de las mujeres en tu literatura y qué preguntas te interesa abrir sobre ese tema?

—El rol y el valor de la mujer en la sociedad es un tema que me interpela profundamente. El pensamiento femenino es complejo y abarca múltiples aristas: somos hijas, madres, parejas, amigas, profesionales. Tenemos sueños, convicciones y anhelos, pero, sobre todo, tenemos una voz propia para expresar lo que pensamos, siempre desde el respeto y la empatía.

—Tus obras combinan romance, historia y aventuras. ¿Qué encontrás en esa mezcla que te permite contar lo que querés?

—En la aventura encuentro lo fantástico, el asombro y esa chispa casi infantil que nos saca una sonrisa al leer, moviéndonos en esa delgada línea entre lo creíble y lo increíble. En la historia encuentro la verdad de los hechos y el legado del pasado: lo que hay que saber, conocer, evaluar, someter al pensamiento crítico de la realidad vivida. En el romance encuentro la emotividad pura, esa fibra que permite explorar las infinitas formas del amor y del desamor.

—Corsaria está ambientada a comienzos del siglo XIX. ¿Cómo fue la investigación para reconstruir esa época y qué descubrimiento te sorprendió más?

—Corsaria está inspirada en una mujer poderosa, dueña de una hacienda en Villa Bela da Princesa (Brasil) durante el siglo XIX, que fue acusada de hechicería. Tuve la oportunidad de visitar la hacienda en tres ocasiones, lo que me permitió conocer desde adentro cada rincón: el mobiliario, la vajilla portuguesa de época y las dependencias de la casona. Durante la entrevista con la encargada del lugar, accedí a detalles de la historia real y a los mitos que se tejieron con el tiempo sobre el destino de esta misteriosa mujer. Lo que más me sorprendió fue descubrir que existe una leyenda popular sobre un tesoro escondido por ella en la playa cercana, el cual aún no ha sido hallado.

—La protagonista de Corsaria busca independencia y libertad. ¿En qué aspectos de su historia podría reconocerse una mujer de hoy?

—La mujer de hoy puede verse reflejada en la actitud audaz, inconformista e intrépida de la protagonista, quien lucha por un futuro de libertad e independencia en un universo hostil.

Rebecca es valiente, decidida, inteligente y apasionada; posee un espíritu libre que busca la autenticidad en cada paso. Su búsqueda de libertad y su evolución al enfrentar decisiones difíciles y adversidades la convierten en un personaje humano, complejo y muy actual.

—El mar aparece tanto en Corsaria como en Veinte metros bajo el mar. ¿De dónde viene ese vínculo con el mundo náutico?

—El mar es una de mis grandes fuentes de inspiración: me provoca temor, curiosidad, emoción, misterio. Es un universo que me convoca a investigar recurriendo a bibliografía o conversando con expertos. Veinte metros bajo el mar me llevó a entrevistar a timoneles y buzos profesionales que me ayudaron a darle realismo a la historia.

—Tu novela de 2026, Veinte metros bajo el mar, transcurre durante una regata en Brasil. ¿Cuál fue la chispa que dio origen a esta aventura?

—El punto de partida fue la investigación del hundimiento del buque Príncipe de Asturias, ocurrido en las costas de Ilhabela (San Pablo, Brasil). En ese mismo canal que une la isla con la ciudad de San Sebastián se celebra todos los años la Semana Internacional de la Vela, un evento que reúne a cientos de veleros de todo el mundo. Veinte metros bajo el mar nace de la combinación de estos dos escenarios, protagonizada por un grupo de adolescentes.

—Sin revelar el desenlace, ¿qué está en juego para sus personajes y qué misterio pone en marcha la historia?

—En la novela, la vida de uno de los chicos queda en peligro a raíz de una negligencia del grupo. La trama invita a reflexionar sobre las reacciones de cada adolescente, y la de sus familias, ante situaciones límite. ¿Qué sucede si quien está en riesgo toma decisiones con consecuencias irreversibles para los demás? Una red de comportamientos impredecibles cambiará el destino de todos.

—¿Cómo cambió tu manera de escribir desde la publicación de tu primera novela hasta este último libro?

—Desde mi primera novela hasta la tercera he notado una evolución clara en la estructura de trabajo, la fluidez narrativa y la conceptualización del proceso creativo. Busco aprender de forma continua para pulir mi estilo, participando en talleres, laboratorios de escritura y leyendo teoría literaria.

—También escribís poesía, relatos y cuentos. ¿Cómo sabés cuándo una idea necesita unas pocas páginas y cuándo merece convertirse en una novela?

—La poesía brota de momentos muy específicos: surge una emoción, ya sea de tristeza o alegría, y es tan intensa que el único recurso para canalizarla es el lápiz y el papel. Los relatos o cuentos nacen de ideas que voy esbozando en pequeñas notas. Me permiten reflexionar y desarrollar un tema de manera acotada. En cambio, una novela es un proyecto ambicioso, me demanda planificación, investigación y el despliegue de una trama compleja que demanda tiempo y estructura.

—Recibiste una Mención de Honor en los International Latino Book Awards de 2025. ¿Por qué obra fue y qué significó para vos ese reconocimiento?

—Mi novela Corsaria (2023, Editorial Caligrama) fue galardonada con la Mención de Honor en la categoría de Mejor Libro de Ficción: Drama - Aventura en los International Latino Book Awards (ILBA) 2025, celebrados en Estados Unidos. Los ILBA son organizados por la entidad sin fines de lucro Empowering Latino Futures y constituyen el certamen literario latino e hispano más importante de EE. UU. Para mí es un honor el reconocimiento otorgado a Corsaria, ya que valida el trabajo invertido y destaca el aporte de la obra a la literatura latinoamericana.

—¿Qué devolución de un lector te emocionó o te hizo descubrir algo de tu propia obra que no habías visto?

—Recuerdo con especial cariño a una lectora que me dijo que, a pesar de haber leído mucho sobre la Revolución de Mayo, al recorrer las páginas de Corsaria sintió, por primera vez, que estaba viviendo la época desde adentro.

—¿Cómo es tu rutina de escritura y cuál fue el mayor desafío que tuviste que superar para sostenerla?

—Suelo utilizar cuadernos distintos para cada proyecto. A veces desarrollo una idea y luego la retomo más adelante mientras avanzo con otra. Me gusta escribir a mano alzada y al aire libre: la naturaleza me inspira. Mi mayor desafío ha sido organizar el tiempo entre mis distintas actividades profesionales para mantener la constancia que exige una novela.

—¿En qué estás trabajando ahora y qué historia todavía soñás con escribir?

—Actualmente estoy trabajando en una nueva historia ambientada en el marco de la minería en el norte argentino, un escenario fascinante y lleno de matices que me mantiene entusiasmada.

—Para alguien que aún no te leyó, ¿por cuál de tus libros le recomendarías empezar y por qué?

—Le recomendaría comenzar por la novela Corsaria. Siento que es una puerta de entrada ideal a mi universo literario, respaldada por el valioso reconocimiento de los International Latino Book Awards.

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