23 de junio de 2026
Gremial

Escenario turbulento

Acusaciones de patoterismo y peleas por documentos agravan el conflicto que golpea a UATRE

UATRE suma denuncias que profundizan el enfrentamiento entre sectores.
UATRE suma denuncias que profundizan el enfrentamiento entre sectores.

La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) atraviesa una de las etapas más conflictivas de los últimos años. En medio de cuestionamientos a la conducción nacional, disputas por el control de seccionales y fuertes diferencias sobre el manejo de la obra social OSPRERA, dos nombres han ganado protagonismo dentro de los sectores opositores a la actual conducción: Damián Galíndez y René Cornejo.

Ambos dirigentes aparecen vinculados a sectores críticos del liderazgo encabezado por José Voytenco y forman parte de una compleja trama de enfrentamientos gremiales, denuncias públicas y acusaciones cruzadas que mantienen en tensión al sindicato rural más importante del país.

Damián Galíndez es un histórico referente de la seccional La Plata de UATRE. Su trayectoria sindical lo llevó a ocupar cargos de relevancia dentro de la estructura gremial y, durante años, participó activamente en reclamos relacionados con las condiciones laborales de los trabajadores rurales.

Uno de sus antecedentes más conocidos se remonta a 2011, cuando impulsó denuncias sobre presuntas situaciones de precarización laboral en establecimientos hortícolas de la zona de Olmos, promoviendo inspecciones oficiales para verificar las condiciones de trabajo.

Sin embargo, su nombre volvió a cobrar notoriedad recientemente por una fuerte disputa interna dentro de la propia seccional platense. Integrantes de la comisión administrativa solicitaron la intervención de la conducción nacional de UATRE, acusándolo de realizar denuncias mediáticas y judiciales sin el aval del resto de las autoridades locales.

Los cuestionamientos apuntaron a que habría actuado de manera unilateral en conflictos relacionados con el gremio y la obra social.

Del otro lado de la interna aparece René Cornejo, uno de los referentes de la denominada Comisión Normalizadora que surgió en medio de la crisis institucional que atraviesa UATRE y la intervención de OSPRERA.

Cornejo se ha convertido en una de las voces más críticas contra la conducción de José Antonio Voytenco. En distintas declaraciones públicas denunció supuestas irregularidades administrativas, cuestionó el funcionamiento de la organización y reclamó una normalización institucional que permita resolver los conflictos que afectan al sindicato.

La confrontación escaló durante 2025, cuando Cornejo denunció públicamente un presunto episodio de violencia gremial en la seccional de General Rojo.

Según su versión, personas vinculadas a la conducción nacional habrían ingresado a las instalaciones para retirar documentación y mobiliario, situación que calificó como un acto de "patoterismo". Desde los sectores enfrentados rechazaron esas acusaciones y el conflicto quedó inmerso en la disputa política interna.

A las tensiones gremiales se suman publicaciones periodísticas que vincularon a Cornejo con supuestas irregularidades económicas y conflictos internos. Si bien dichas acusaciones fueron difundidas en medios de comunicación, hasta el momento no constituyen condenas judiciales firmes y forman parte de un escenario donde las denuncias cruzadas se han vuelto una constante.

La disputa entre Galíndez, Cornejo y la conducción nacional de UATRE refleja una lucha mucho más profunda que trasciende los nombres propios.

En el centro del conflicto aparecen el control político del sindicato, la administración de recursos, la situación financiera de la obra social OSPRERA y la representación de miles de trabajadores rurales en todo el país.

Mientras continúan las denuncias y los enfrentamientos internos, el futuro de UATRE permanece atravesado por una pulseada de poder que amenaza con profundizar la crisis institucional de una de las organizaciones sindicales más importantes del sector agropecuario argentino.

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